“LA EDUCACIÓN EN LA SOCIEDAD TRANSFORMACIONAL”

En esta edición 53 del Río de Heráclito compartimos “La educación en la Sociedad Transformacional” un breve ensayo de Mariano Fernández Enguita sobre los cambios necesarios en la mente de nuestra sociedad para asumir una mentalidad de cambio.

También socializamos información de un llamado a concurso de ensayos de la SNC sobre la vida y obra del escritor Rafael Barrett.

En tercer término; transcribimos programación completa del Ciclo de Cine Cubano a realizarce en Ciudad del Este esta semana.

Por último, y de onda omash, “Miss Sarajevo” by Pavarotti & his Friend…  

Post Data: Fuerza Presidente Fernando Lugo en su recuperación. El Comité Editorial de este Río está con Usted!

La Educación en la Sociedad Transformacional

[por Mariano Fernández Enguita]

Entiendo por sociedad transformacional una fase en la evolución de la sociedad en la que el cambio pasa a ser parte constitutiva de la misma y omnipresente en ella, así como en la vida de las personas, los grupos y las instituciones. La sociedad tradicional fue la sociedad del cambio suprageneracional. Había cambio social, pero apenas era perceptible de una generación a otra, aparecía —cuando lo hacía— de modo imprevisto y con carácter catastrófico, no presentaba un curso definido y no alteraba el hecho de que, para la inmensa mayoría de la humanidad, crecer era integrarse en el mundo ya conocido de los adultos. La modernización (industrialización, urbanización, democratización, alfabetización, racionalización…), la transición a la modernidad, fue la sociedad del cambio intergeneracional. El cambio se aceleró, resultando claramente perceptible de una generación a otra, arrastrando o anunciando que arrastraría antes o después a todos, requiriendo y creando mecanismos específicos de conducción (la Kulturkampf para los adultos, educación institucionalizada y profesionalizada para los niños) y pareciendo descifrable y manejable en su dirección y en su ritmo (percibido o teorizado como progreso). La post-modernidad, fuera del folklore literario y mediático en torno al término, es el paso al cambio intrageneracional, perceptible dentro de una misma generación, que abarca a todos (y ¡ay de quien no!), siega la hierba bajo los pies de los intentos de controlarlo y dirigirlo y reemplaza las ilusiones interpretativas por la conciencia (o estupor) de la incertidumbre.

Esta aceleración rompe las viejas coordenadas espacio-temporales de enseñanza y aprendizaje. Al hacerse más rápido, cuetiona las secuencias establecidas de los procesos sociales de enseñanza y los individuales de aprendizaje; en general, subvierte el mismísimo ciclo vital. En el plano individual, o micro, se rompe la secuencia  de aprendizaje  de la vida profesional a favor de la educación recurrente y el aprendizaje a lo largo de toda la vida. En el plano social, o macro, ya no hay tiempo para que un grupo innove, un segundo asimile y domine estas innovaciones y luego las enseñe a un tercero que simplemente las aprende o acepta. Un educador ya no puede pensar en formarse al inicio de su carrera y enseñar lo aprendido durante el resto de ésta. Ello es cierto, en distintas formas, para todos los ámbitos profesionales, pero más aún para el ámbito de la educación: un educador obsoleto ni siquiera proporcionará a sus alumnos el breve periodo de gracia (de aprendizaje de algo nuevo) del cual él disfrutó; además, al ser la educación una relación de poder y el educando una persona por definición sometida, no podrá zafarse del educador como lo harían, en circunstancias similares, un cliente de su proveedor o un votante de su partido.

También una ruptura espacial, o mejor decir funcional. Ya no hay una clara división entre los que crean conocimiento y los que lo transmiten. La mala noticia es que la escuela y el profesorado no pueden estar por sí solas a la altura de las demandas y posibilidades planteadas por el desarrollo del conocimiento; la buena que, al mismo tiempo, las instancias en que ese conocimiento se crea están dispuestas a difundirlo y disponibles para la colaboración. Esto significa que, junto a los centros escolares, que ya no pueden albergar el caudal de conocimiento existente, ni siquiera lo más pertinente y relevante, se encuentran, no obstante, familias, grupos, empresas, asociaciones e instituciones que sí disponen conjuntamente de él y que pueden cooperar en seleccionarlo y activalo. Padres e incluso ciudadanos no vinculados a los centros poseen el bagaje de su formación, sus cualificaciones, aficiones y experiencias; colectivos informales, núcleos activistas, asociaciones y grupos de intereses pueden y, generalmente, quieren intervenir o cooperar en los asuntos y cara a los objetivos que las definen; un conjunto de instituciones públicas y semipúblicas dedicadas a temas de interés común cuentan con mecanismos e instrumentos de difusión y buscan cooperar con los centros de enseñanza; en fin, las empresas, que además de ganar dinero tienen también objetivos sustantivos (la producción de ciertos bienes y servicios) que conectan con las necesidades de grupos importantes de individuos, incluidos los alumnos, lo que puede servir de base a relaciones de colaboración con los centros, atentas a los propósitos de ambas partes.

Todo el cambio social que la escuela no puede seguir o reproducir por sí sola está ahí, en esos entes sociales del entorno con los cuales hay que aprender a trabajar en redes de cooperación de estructura y duración variables, en las que cada uno pueda realizar sus propios fines sin merma de los del otro, y en las que los proyectos educativos de los centros deben ser capaces de materializar, al menos, una parte de su contenido.

En la sociedad tradicional (del cambio suprageneracional), las propias instituciones de vida, primarias, eran por sí mismas las instituciones educativas. La familia y la comunidad local se bastaban para formar a cada nueva generación, salvo para algunos pequeños grupos que poseían algún saber excluyente y basaban en ello sus privilegios, como escribas, sacerdotes, mandarines, etc. En la sociedad moderna (del cambio intergeneracional) se hicieron necesarios una institución y un cuerpo profesional específicamente dedicados (la escuela —secundaria incluida— y el profesorado —magisterio incluido—), que se abrieron paso arrumbando tanto a la familia como a la comunidad (a pesar de que ahora, cuando su tarea se ha vuelto más difícil protesten de su presunta abstención). En la sociedad posmoderna (del cambio intrageneracional), pasa a un papel educador de primer plano la ciudad, entendiendo por tal el conjunto de recursos materiales e informacionales, de bienes físicos y lógicos que acumulan otros individuos, grupos y organizaciones que la escuela, ajenos e independientes pero visibles y accesibles, y de los que ésta adolece. Pero tales individuos, grupos y organizaciones no necesitan (ni pueden) implicarse al completo en la educación, ni hacerlo de forma continuada, ni su listado se limita ya a los físicamente próximos al recinto escolar… y ésas son precisamente las características de la cooperación en red.

El maestro y el profesor, que con la modernidad pasaron de no ser nada a serlo todo, lo hacen ahora a ser apenas algo, recibido por cada alumno, familia o comunidad no con un cheque en blanco sino a beneficio de inventario. Deben elegir entre lamentarse por las viejas seguridades perdidas o entusiasmarse por las nuevas oportunidades que se abren; es decir, entre la estela de Prometeo (“el que mira hacia delante”), de quien los dioses se vengaron cruelmente pero a quien los hombres todavía veneran, o en la de su hermano Epimeteo (“el que mira hacia atrás”), que murió más tranquilo, pero del que nadie se acuerda.


Fuente: http://enguita.blogspot.com

Imágenes tomadas del buscador de Google.

SNC convoca al Concurso Nacional de Ensayos Rafael Barrett

La Secretaría Nacional de Cultura, en el marco de su programa Centenario Barrett (1910 – 2010) Pensamiento – Escritura – Realidad, lanza la convocatoria para el Concurso Nacional de Ensayos Rafael Barrett.

En 2010 se cumple el centésimo aniversario de la muerte de Rafael Barrett, figura fundamental del pensamiento y la literatura del Paraguay y de nuestra América. Barrett vivió en el Paraguay durante seis años y aquí conoció y denunció la miseria de campesinos, obreros e indígenas que vivían sometidos a una inicua explotación. En ese breve lapso escribió prácticamente la totalidad de su obra, a través de artículos, ensayos, narraciones, poemas y diálogos. Con el objetivo de recordar y reivindicar la figura Rafael Barret, la Secretaría de Cultura desarrollará un programa especial de actividades, que incluirá un Simposio internacional (14 y 15 de octubre), edición de obras del autor, entre otros eventos. En este marco se inscribe el Concurso Nacional de Ensayos Rafael Barrett.

 

BASES Y CONDICIONES

* El Concurso está dirigido a todos los paraguayos y extranjeros -residentes en el país en los últimos 5 años-, mayores de 25 años.

* El concursante deberá presentar un ensayo inédito y que no haya sido presentado ni premiado en otro concurso, que tenga como mínimo 350 líneas y como máximo 900, sin contar la bibliografía si la hubiere, escrito a doble espacio en tipografía Times tamaño 12.

* El tema del ensayo deberá basarse en una figura o aspecto de la cultura paraguaya.

* Deberán presentarse 3 copias del ensayo, realizadas en computadora o máquina de escribir, firmadas con seudónimo, encarpetadas o anilladas.

* En un sobre adjunto y cerrado se presentarán los siguientes datos del autor: Nombre y apellido, Cédula de Identidad, domicilio, teléfono y correo electrónico si lo tuviere. Al dorso del sobre cerrado se hará constar el título del ensayo y el seudónimo del autor.

* Las copias del ensayo y el sobre con los datos del autor se entregarán en cualquiera de las sedes de la Secretaría Nacional de Cultura (1- Estados Unidos esquina Mcal. Estigarribia; 2- Humaitá 673 c/O’Leary; 3- Manuel Domínguez y Capitán Figari.

* El plazo de entrega culminará el 1 de noviembre de 2010 a las 12:00 horas.

* El fallo del jurado se dará a conocer el 30 de noviembre de 2010.

* Se otorgará un Primer Premio de 10.000.000 de guaraníes, un Segundo Premio de 5.000.000 de guaraníes y hasta cinco menciones especiales.

* Se publicará un volumen de los ensayos ganadores, en una edición de 500 ejemplares. Los ganadores del primero y segundo premio tendrán derecho a 20 ejemplares del libro, en tanto los mencionados llevarán 10 ejemplares.

* El Jurado estará integrado por tres reconocidos escritores del país.

* La entrega de los libros y los certificados de premiación se entregarán en un acto especial que contará con la presencia de autoridades nacionales, en la primera quincena del mes de diciembre. Los premios en efectivo se entregarán en el mes de marzo de 2011.

* Se excluyen de esta convocatoria los funcionarios de la Secretaría Nacional de Cultura.

Consultas al:

Telefóno: 445 138

Mail: d.lenguas@hotmail.com

Coordinadora: Susy Delgado

COMIENZA CICLO DE CINE CUBANO EN CIUDAD DEL ESTE

 

 

 

 

La Secretaría Nacional de Cultura, a través de la Dirección de Promoción de Industrias Culturales, junto con la Embajada de Cuba en Paraguay y la Fundación “Mbyaty Arandurá Odón Oviedo”, de Ciudad del Este, presentan el Ciclo de Cine Cubano, que se realizará en la capital del Alto Paraná, del 4 al 9 de octubre próximos.

El ciclo, que se llevará a cabo en el Salón Auditorio de la Secretaría Nacional de la Niñez y la Adolescencia, ubicado en el predio de la Fiscalía de Ciudad del Este, en Sauce entre Monseñor Rodríguez y avenida Los Lapachos, con entrada libre y gratuita, arranca el lunes a las 19:00 con la película “Viva Cuba”, del reconocido escritor y cineasta Juan Carlos Cremata.

El filme, que sirve de apertura al ciclo, es una co-producción cubano francesa y la primera película cubana protagonizada por niños. Relata la historia de Malú y Jorgito, dos niños que se juran amistad para toda la vida, independientemente de la rivalidad que existe entre sus familias. Pero la sorpresiva muerte de la abuela de Malú pone en entredicho el juramento, y ambos resuelven escapar y recorren casi toda Cuba, viviendo mil y una aventuras.

La película de Cremata es un profundo alegato sobre el valor de la amistad, el derecho a la identidad, y sobre cómo niños y niñas, lejos de ser propiedad de los mayores, son sujetos de derechos y seres humanos con capacidad para reflexionar y tomar decisiones.

Filmada en 2005, “Viva Cuba” fue muy apreciada por la crítica dentro de la isla y recibió múltiples reconocimientos y premios en festivales internacionales.

Juan Carlos Cremata es actor, escritor y director de cine y teatro. Nacio en La Habana en 1961 e inició su carrera en el cine con el documental “Diana”, en 1988.

CICLO DE CINE CUBANO  4 AL 9 DE OCTUBRE

CIUDAD DEL ESTE

Programación

Lunes 4 de octubre

19:00:  Acto de apertura

19:30: Viva Cuba

Martes 5 de octubre

16:30: Viva Cuba

19:00: Diario de Mauricio

Miércoles 6 de octubre

16:30: Diario de Mauricio

19:00: Ciudad en Rojo

Jueves 7 de octubre

16:30: Ciudad en Rojo

19:00: Kangamba

Viernes 8 de octubre

16:30: Kangamba

19:00: Los Dioses Rotos

Sábado 9 de octubre

19:00: El Benny

Contactos

Oscar Herreros Usher                                                Nancy René Rolón

0984-312069                                                             0983-933465

oh_usher@plaza40.info                                            reneerolon@hotmail.com

CLIP MISS SARAJEVO BY PAVAROTI, BRIAN ENO & U2

 

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~ por Editorial Ombligo del Mundo en 3 octubre 2010.

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